He aquí una propuesta de disfraz para Halloween:
Ya, supongo que sólo veis un alarde de machismo por mi parte, y no el humor negro. Pero ¿y si os digo que el disfraz se llama Anna Rexia? ¿Ya lo pilláis? Pues sí, mala leche es la que hay que tener para embutir a una muchacha de semejantes proporciones en un disfraz que remite evidentemente a la anorexia nerviosa.
Éste y otros disfraces de dudoso gusto los encontráis en su web, en la que se confirma la teoría de que cualquier uniforme puede convertirse -reduciéndolo considerablemente- en un disfraz femenino.
Defiendan la moral cristiana dejando un comentario en este post.
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