En ocasiones uno se alegra de vivir en este lado del mundo. No, demonios, no estoy hablando de "paseo, pipas y playa". Estoy hablando de Europa. Estoy hablando del puritanismo estadounidense, que usó su tijera contra Death Proof, lo último de Quentin. Los desdichados fans yankees se quedaron sin el lap dance de Vanessa Ferlito a ritmo de The Coasters, casi una adaptación para garitos de carretera de aquél por Shalma Hayek en Abierto hasta el amanecer.
Pero siempre les quedará YouTube:
+Lo vi en el cine. Lo leí hace unos días en Worstpreviews.
lunes, 1 de octubre de 2007
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2 comentarios:
Adoro ese michelín.
Gensanta! Un blog!! Tu también, hijo mío?? Ay ay ayy, dónde vamos a ir a parar...
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