jueves, 4 de diciembre de 2008

Cuento de Navidad.

Érase que se eran cuatro señores muy señoriales: el señor Batten, el señor Barton, el señor Durstine y el señor Osborn. Gente fina, gente importante. Gente bien vestida que sabe de números, ¡vaya si saben! Los señores Batten, Barton, Durstine y Osborn se reunieron un día en Nueva York a tomar el té y tuvieron una idea: "¡Formemos la más grande red de agencias de publicidad del mundo!". ¡Y lo hicieron! ¡Vaya si lo hicieron!

Eso sucedió en 1928. Ochenta años después, los señores Batten, Barton, Durstine y Osborn leyeron un gran rollo de papel que salía de un cascado teletipo y fruncieron el ceño ante los números impresos. "No", dijo Batten. "No, no, no", le secundaron Barton, Durstine y Osborn. Y entonces me llamaron.

"Jaime, eres un buen muchacho", comenzaron. "Jaime, no es culpa tuya", continuaron. Algo no marchaba del todo bien en mi pequeña fábrica de ideas y, de una manera que yo no alcanzaba a comprender, el correcto funcionamiento del engranaje global de la enorme máquina de hacer dinero dependía de cambiar una diminuta, casi insignificante pieza."Un buen muchacho", repitieron. "Siempre entregaste tus deberes, trataste bien a tus compañeros y nunca hiciste novillos". Pero hablaron de números. Daba gusto oírles. También usaron la palabra que empieza por C. Estaba todo muy claro: yo, el más humilde, era también el más importante. Podía ser un héroe. De mí dependía todo. Gracias a mí, los señores Batten, Barton, Durstine y Osborn estarían a salvo. Su gran red de agencias saldría adelante. "Es injusto", comprendieron. "Es necesario", sentenciaron.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor del Blog, estas historias de miedo que cuenta, me inquietan realmente!! Espero que los señores BBDO no hayan le hayan sacrificado.

Cuidese!

James dijo...

Quizá ha sido un error publicar este "cuento" sin antes hablar con mucha gente.

Hablaremos pronto y como es debido, monsieur.

Anónimo dijo...

Señor Jaime, el excelentísimo gabinete publicitario Batten, Barton, Dustine y Osborn cree pertinente complementar las amargas últimas palabras mantenidas con usted con un último mensaje de alivio. Tenga usted a bien conservarlo para las inciertas, aunque a buen seguro vigorizantes, novedades que le depare el futuro:

Le honra a usted, no solo entregar a tiempo sus deberes y tratar bien a sus compañeros, sino también:

Amenizar sus jornadas con alegres y triviales tonadas, muchas de ellas provenientes de épocas doradas de la música no reivindicadas lo suficiente

Llamar su atención sobre éste o aquel sitio web con diversas distracciones, a menudo aplaudidas, que alejaran la mente del tedio laboral

Prestarse, mental y físicamente, a cruentas batallas de bolas de papel Albal, proyectiles, por otra parte, letales, en contra de lo que pudiera parecer

Divertir con sus ilarantes calambures semánticos (muchos de ellos dignos de ser exibidos en flamantes camisetas de algodón),

Leer puntualmente una tenaz pieza de Forges...

...y en general, ser una pieza vital e irremplazable de este gran engranaje corporativo.

En el excelentísimo gabinete publicitario Batten, Barton, Dustine y Osborn creemos en la gran verdad de los números sobre todas las cosas.

Ahh, los números, esos caprichosos verdugos...

Los números le olvidarán a usted pronto, Jaime, pero no así sus compañeros.

Le desa lo mejor,

El departamente de Recursos Humanos
del excelentísimo gabinete publicitario Batten, Barton, Dustine y Osborn

James dijo...

Quién hubiese pensado que la BBDO tendría recursos humanos...

Sus palabras de aliento llegan como una plaza de aparcamiento en una mañana alicantina, señor Delgado. Le agradezco de corazón su apoyo incondicional en esta hora oscura.

Suyo,

Jaime.

Me siento Gif. dijo...

Qué pedantes sois los dos, joder... Es que no bastaba con un simple "te echaremos de menos, James"...

En fin, lo dicho, algunas de la oficina vecina te echarán de menos.

Besetes!!!

James dijo...

Sí, es cierto, podríamos pasarnos el día gritándonos: "¡Barroco tú! ¡No, barroco tú!"

Perdónanos, Carol, pero es que no sabemos decir estas cosas de otra forma.

Miss you too! ;-)