jueves, 5 de marzo de 2009

Premios IMÁN 09.

Un poquito de publicidad, que no se diga.

Los premios IMÁN de Marketing Directo calientan motores en la web lamadrequetepario.com, gracias a la cual nuestras madres podrán explicar mejor a sus amigas en qué trabajan sus hijos (que no son abogados, ni médicos, ni arquitectos, ni ingenieros, ni nada respetable).

No sé deciros qué agencia está detrás. El resultado es un pelín aburrido, parece que se le podría sacar más partido a esas madres de Essspaña, aunque los powerpoints explicativos tienen algún punto simpático. Los vídeos de la campaña son algo irregulares, pero seguro que los profesionales sabrán apreciar los chistes privados:



+Actualización: Vale, la campaña podría haber sido de alguna agencia imitadora de Shackleton, pero en realidad es de la propia Shackleton. No es especialmente memorable, pero sinceramente esta gente ha puesto el listón tan alto que incluso a ellos les cuesta a veces superarlo. En Anuncios.com leemos que la entrega de premios se celebrará el 7 de mayo. Lo que no dice es que la agencia de Alzugaray y Nonzioli volverá a arrasar.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Que Alzugaray y Nonzioli arrase, puede estar más o menos claro; pero lo que menos me gusta es que se pueda desprestigiar unos premios tan necesarios para todos con unas tacticas poco claras.
Un saludo.

James dijo...

En el caso de los IMÁN, es normal que arrasen. No sólo es la agencia de marketing directo que más y mejor trabaja, sino que además presentan a concurso una cantidad de piezas obscena (¡Su dinero les cuesta!).

¿Por qué siempre hay rumores alrededor de los premios de Shackleton? Parece que el valor de sus piezas ganadoras está fuera de dudas, ¿no?

Unknown dijo...

Estoy de acuerdo en parte James; lo conflictivo es la mezcla de cantidad y calidad; y el nivel de recursos.
No todos estamos de acuerdo en pagar por recibir un premio; aunque sea de estas caracteristicas.

James dijo...

Y no todo en la vida son premios, pero es el modelo de negocio elegido por Shackleton. Los premios no siempre funcionan como un imán (perdón por el chiste) para los clientes, y menos en tiempo de crisis. El tiempo dirá si ese modelo es acertado.

¡Gracias por tus comentarios, Karl!