lunes, 16 de febrero de 2009

Losers.

Me despierto el domingo en mi habitación de hotel en Barcelona. Me incorporo, me siento sobre la cama y me viene a la mente aquella imagen de Lost in Translation. No, ojalá fuera el plano frontal del redondeado trasero de Scarlett Johanson, pero se trata de la imagen de Bill Murray perdido, sin rumbo y en el lodo de Tokio. Tengo un regusto amargo en el paladar y no es culpa de la resaca.

El plan era sencillo: Barcelona, concierto de Kings of Leon. Perder mi móvil en el metro supuso perder también todo contacto con el mundo, aunque volví bruscamente a la realidad cuando al llegar a Razzmatazz nos dijeron que el concierto había sido cancelado. Decidimos pasear nuestra derrota por los bares y las salas barcelonesas, pero fue imposible maquillar el resultado.

Me levanto de la cama, enciendo la televisión. 40TV ofrece un especial dedicado a Travis y está emitiendo el vídeoclip de la quejumbrosa 'Why does it always rains on me'. Sonrío con tristeza ante otra mala casualidad de las muchas que voy encadenando desde la tarde anterior.

El plan era sencillo, sí, pero salió mal. Por primera vez dejo Barcelona queriendo que el tren salga disparado de Sants, que me saque de allí pronto y me olvide del horrible fin de semana.

4 comentarios:

Daniel Muro dijo...

Joer... sin duda no es el mejor fin de semana a experimentar.

Espero que tuvieses copia de la agenda del móvil, aunque los fabricantes siempre lo ponen más díficil de lo debido. Los amigos de lo ajeno del metro tampoco tienden a caracterizan por ser muy solidarios pa estas cosas.

A ver si la próxima vez que vengas por estas tierras condales el plan sale a la altura de las expectativas, y yo me entero a tiempo de tu visita (vi el post el sábado). Así te saludo "live".

Ánimo James!

James dijo...

Gracias, gracias. Le tengo mucho cariño a esa ciudad, pero esta vez la cosa se torció. Espero no tardar en volver.

¡Un saludo!

Aguantando Mecha dijo...

Aquí en Madrid nos dejaron igual...

James dijo...

Malditos.